SMF INSTITUTE


Todos pasaremos por la vejez cronológica, pero la vejez biológica no tiene por qué existir. Uno de los ejes clave  para que una persona  pueda disfrutar de una vejez equilibrada es hacer ejercicio y mantener una buena alimentación. 

Con la actividad física se obtienen algunos beneficios que evitan que el proceso de envejecimiento deteriore la condición funcional de la persona evitando su aislamiento social y mejorando su calidad de vida.

La inactividad influye en el proceso de envejecimiento de una manera directa, además de disminuir la expectativa de vida por la predisposición a padecer enfermedades relacionadas con la edad.

Al  analizar  los efectos del sedentarismo sobre el envejecimiento celular y cómo estos efectos pueden ser prevenidos a través de un estilo de vida activo, se concluye que la inactividad influye en el proceso de envejecimiento de una manera directa, además de disminuir la expectativa de vida por la predisposición a padecer enfermedades relacionadas con la edad.

Varias investigaciones sobre los telómeros (porciones de ADN que se encuentran en los extremos de los cromosomas y que se acortan cada vez que la célula se divide) han revelado que cada año que pasa los cromosomas pierden en promedio 21 de las unidades que conforman  los telómeros, pero cuando éstos se vuelven extremadamente cortos, la célula que los alberga pierde la capacidad de dividirse. Llevar una vida físicamente activa o por lo contrario sedentaria, tiene efectos sobre la edad biológica de las células. Practicar actividad física protegerá las células de la acción de los radicales libres que aceleran el envejecimiento

Este programa está enfocado a mejorar la calidad de vida de las personas mayores y a la vez retrasar el envejecimiento de manera activa. Se trata de un entrenamiento direccionado a la activación muscular, articular, donde además de los trabajos de tonificación, se les estimula a trabajar aeróbicamente. Todo con el fin, no sólo de mantener el peso corporal, sino también, y sobretodo, de estimular la reducción de los radicales libres en el organismo, la eliminación del estrés. Además, el ejercicio físico contribuirá a eliminar los posibles dolores que la inactividad puede ocasionar, sin importar la edad, pero sobre todo en las edades avanzadas con presencia de sedentarismo. Otro de los beneficios comprobados que produce es la reducción de la osteoporosis. (reducción de un 41 % según la OMS).