SMF INSTITUTE


Un programa especialmente concebido para mejorar la calidad de vida de las personas que padecen estrés. Esta enfermedad está presente en todos los ámbitos laborales, y no laborales. Desafortunadamente, es una enfermedad que está socialmente bien aceptada, pues muchas veces se asocia con el éxito y con la alta responsabilidad laboral (por ejemplo, ejecutivos), pero con consecuencias muy graves. Es posible conseguir el éxito sin necesidad de padecer estrés, y para ello es fundamental desarrollar las más distintas estrategias para no sucumbir a él. Hay varias herramientas que se utilizan para defenderse del estrés, y la más efectiva es la actividad física.

Desafortunadamente, en todo el mundo los tratamientos que se prescriben para ayudar a las personas que padecen de estrés son químicos y en realidad sirven para solventar algunas de las consecuencias que produce, pero no sirven para curar el estrés.

El único tratamiento que cuenta con total efectividad para curar esa enfermedad es la actividad física. El estrés es una de las peores enfermedades que existen, pues además de estar presente en todas las enfermedades, sus consecuencias avanzan de manera silenciosa pudiendo resultar en hipertensión, retención de líquido, problemas cardiacos, aparte de que sI lo encontramos en niveles muy altos, es capaz debilitar el sistema inmune. 

Estando en tratamiento de alguna enfermedad, el estrés supone un hándicap importante en la recuperación de la misma, pues su presencia dentro del proceso de recuperación dificultará dicho procedimiento debido a que inhibe el sistema inmune y ocasiona la bajada de las defensas de la persona que lo sufre, aumentando de una forma desmesurada la posibilidad de tener otras enfermedades o recaídas. En casos como los de la recuperación de una enfermedad, la práctica de ejercicio físico controlado y direccionado a las necesidades de la persona en cuestión podrá ayudar en su recuperación.

Una gran cantidad de las enfermedades que conocemos son ocasionadas por un mal estilo de vida y, en su gran mayoría, se desarrollan a lo largo tiempo. Son silenciosas y cuando se manifiestan, muchas veces se presentan de una forma muy agresiva. Es el caso del estrés, la hipertensión, algunos problemas cardiacos y muchas otras. Ese es uno de los motivos por lo cual muchos ejecutivos padecen de importantes problemas cardíacos.